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Sobre el estudio del sonido mesoaméricano

Actualizado: 7 ene

Los primeros intentos por esbozar las posibles las prácticas sonoras del pasado precolonial americano los encontramos en estudios arqueológicos de la segunda mitad del siglo XIX y principios del siglo XX. Arnd Adje Both, en su artículo Music-Archaeological Research On Pre-Columbian Music Cultures 1880-1920, reconoce algunos arqueólogos y antropólogos como Hillborne T. Cresson, Daniel G. Brinton, Julius Kollmann, Leo Frobenius y Carl Sapper entre los principales estudiosos de instrumental sonoro arqueológico prehispánico[1]. Otro de los estudiosos que fueron referente para investigaciones posteriores, es el alemán Eduard Seler, quien al lado de su esposa Caecilie Seler-Sachs realizó numerosos estudios filológicos, arqueológicos y etnográficos sobre distintas regiones de México[2]. Entre los textos de Seler más importantes en la historia de la investigación sobre expresiones sonoras prehispánicas, se encuentra el análisis y traducción al Alemán de Los cantos religiosos de los antiguos mexicanos, así como una descripción publicada en 1933 sobre el llamado huéhuetl de Malinalco, en la cual realiza un estudio en torno al instrumento a partir del análisis del símbolo atl-tlachinoli[3].

Años más tarde, autores como Vicente T. Mendoza, Rubén M. Campos y Gabriel Saldívar, realizarían investigaciones desde el ámbito musical y de estudios del folklor. El trabajo folklorista de M. Campos es acompañado por su trayectoria en la literatura de tradición modernista[4]. En el caso de T. Mendoza, el vasconcelismo, el nacionalismo musical de Ponce y Chávez, su trabajo rural como dibujante topógrafo, la fundación del Instituto de Investigaciones Estéticas, la formación en conjunto con su esposa de la Sociedad Folklórica de México, así como los cursos que toma con Ralph Steele Boggs, articularon su trabajo en el campo de la folklorología[5]. Por su parte, Gabriel Saldívar se formó en la tradición coral de repertorio “clásico”[6]. Los autores mencionados representan un referente indispensable para el estudio del instrumental sonoro precortesiano y tienen gran valor histórico dentro de la literatura del tema, sin embargo, en una lectura crítica de su obra, es necesario tener en consideración la manera en que el “pasado indígena” era concebido y proyectado durante su tiempo, así como las formas de entendimiento del fenómeno sonoro en el pensamiento de la época. Debe tenerse en cuenta que, en la búsqueda de una construcción de las expresiones acústicas del pasado, partieron de preceptos que corresponden a las tradiciones musicales de occidente para tratar de explicar, en términos de estas tradiciones, características del México precolombino que no corresponden a los conceptos de occidente. Es interesante observar, por ejemplo, la comparativa en cuanto a intervalos que hace M. Campos sobre el teponaztli con el xilófono “son precursores de la marimba y el xilófono. Pudieron, sin duda, ser acordados en escala, agrupados”[7]. Del mismo modo, T. Mendoza intenta explicar en términos del sistema temperado la afinación de un aerófono de hueso adquirido en Oaxaca: “La disposición de estos sonidos e intervalos a simple vista no ofrece las características de una escala conocida…”[8]. Algo similar sucede en la descripción que Saldívar hace de la relación entre las lengüetas del teponaztli: “produciéndose sonidos cuyo intervalo varía en casi todas las piezas, aunque predomina el de tercera, llegando algunos hasta la quinta”[9]. Desde un punto de vista actual, nos es evidente que es ilógico pensar que el instrumental sonoro prehispánico tendría que responder a convenciones occidentales como escalas e intervalos temperados, sin embargo, debe tomarse en cuenta que para el momento que se escribieron los textos citados era difícil describir el sonido musical en términos de frecuencia o microtonalmente. Ligado a los autores anteriores por su interés en la investigación folklórica, pero con un trabajo en relación con los instrumentos precortesianos más cercano a la colección y clasificación arqueológica, encontramos a Samuel Martí. Martí nació en los Estados Unidos, en donde estudió violín[10], posteriormente radica en México para realizar, entre otras actividades, el estudio de la llamada “música indígena”, colecciona una serie objetos productores de sonido y representaciones de músicos de distintas latitudes del país[11]. Entre sus publicaciones podemos mencionar Instrumentos musicales precortesianos, La música precortesiana y Canto Danza y música precortesiana, entre otros muchos artículos relativos al tema. Los textos de Martí tienen, por lo general, un carácter de divulgación, son interesantes sus referencias a fuentes poscoloniales tales como crónicas y relaciones, sin embargo, considero que entre sus mayores aportaciones se encuentra la colección de instrumentos. Una publicación importante enmarcada en el mismo espacio temporal del trabajo de los autores mencionados, es Music In Mexico, A Historical Survey, de Robert Stevenson, publicada en 1950, es preciso mencionar que las circunstancias sociopolíticas en las cuales fue escrita esta obra fueron muy distintas a las que vivieron Campos, Mendoza, Martí y Saldívar, es por ello que considero que deben ser revisadas de manera separada, es interesante observar por ejemplo, que en este texto se hace referencia al carácter no temperado de tlapitzallis y tepuzquiquiztli[12]. Stevenson publicaría también años más tarde, en 1968, Music in Aztec & Inca Territory.

La influencia de los autores arriba citados y su manera de explicar aspectos propios del México precolonial, permeó en escritos posteriores y en la forma de describir los objetos relacionados con el sonido, tal es el caso de Horizontes de la música precortesiana de Pablo Castellanos, publicada por el Fondo de Cultura Económica en 1970, este libro intenta describir un panorama histórico desde el denominado horizonte agrícola hasta el posclásico, sin embargo, cae en aseveraciones con falta de rigor y profundamente influenciadas por el pensamiento musical occidental, ejemplo de ello es la aseveración sobre posibles formas musicales de occidente entre los mayas y aztecas: “Si pueblos de cultura inferior desarrollaron estructuras mono, bi y tri partitas, así como tipos de canon y rondó, no es posible dudar que los mayas o toltecas las hayan conocido”[13].

En años recientes, los fenómenos sonoros precoloniales han sido observados desde distintos ángulos, si bien la literatura sobre el tema es limitada, es posible mencionar algunos autores y autoras que, entre libros, artículos y tesis, han enriquecido de manera basta el trabajo iniciado en la primera mitad de siglo XX. Se mencionan a continuación algunas de esas publicaciones:


Alberto Soriano. La Caracola, en los mitos y Códices precortesianos. (Revista musical Chilena Vol. 23 No. 108, 1969).

Norman Hammond. Classic Mayan Mussic: Part I Maya Drums y Classic Maya Music: Part II: Rattles, Shakers, Raspers, Wind and String Instruments. (Revista Archaeology, Vol. 25 No. 2 y 3, 1972).

Peter Crossley-Holland. Musical Artifacts of Pre-Hispanic West Mexico: Toward an Interdisciplinary Approach (Universidad de California, 1980).

Felipe Flores Dorantes. Organología aplicada a instrumentos musicales prehispánicos: Silbatos mayas. (Revista Arqueología, INAH, 1981).

Julio Estrada y Susana Dultzin (Coordinadores). La Música de México Vol. I Periodo Prehispánico. (Instituto de Investigaciones Estéticas, UNAM, 1984).

Arturo Chamorro. Los instrumentos de percusión en México. (CONACYT, 1984).

Juan Guillermo Contreras. Atlas Cultural de México, música. (Universidad de California, 1988).

Mario Humberto Ruz. Caracoles, dioses santos y tambores. Expresiones musicales de los pueblos maya. (revista Dimensión Antropológica, año 2, vol. 4, 1995).

Jorge Dájer. Los artefactos sonoros precolombinos desde su descubrimiento en Michoacán. (ELA, 1995).

Luis Antonio Gómez El libro de musica mexica a traves de los cantares mexicanos. (Tesis de licenciatura en bibliotecología, UNAM, 1998).

Enrique Martínez Miura. La Música precolombina, un debate cultural después de 1492. (Paidós, 2004).

Miguel León Portilla. La música en la literatura náhuatl. (Revista Pauta No. 103, 2007).

Agustin Pimentel. Music Iconography of the "Codex Nuttall". (Revista The World of Music, Vol. 49, No. 2, 2007).

Ellen Hickmann. Klänge Altamerikas: Musikinstrumente in Kunst und Kult. (Wiss. Buchges, 2008).

Patricia Ivón Cavazos Guerrero y Graciela Marroquín Narváez. La música prehispánica y su iconología. (UNANL, 2009).

Alejandro Méndez y Agustín Pimentel. Tipología de los instrumentos musicales y artefactos sonoros arqueológicos de Mesoamérica y el norte de México. (Tesis de licenciatura en Arqueología, ENAH 2010).

Amy E. Benton: Ancient maya music: aerophones in the archaeological record. (Tesis de maestría en artes, Universidad de San Marcos Texas, 2010).

Matthias Stöckli, Arnd Adje Both y Mark Howel. Flower World -Mundo Florido Music Archaeology of the Americas - Arqueomusicología de las Américas. ( Ekho Verlag, 2012-2020).

Francisca Zalaquett, Marta Ilia Nájera y Laura Sotelo (editoras). Entramados sonoros de tradición mesoamericana. Identidades, imágenes y contextos. (UNAM, 2014).

Jessica Marcelli Sánchez (editora). Las manifestaciones artísticas en el ámbito prehispánico: un recorrido por la imagen el sonido y la memoria. (UDG, 2016).

Alondra Delgado Reyes Usos y funciones de los artefactos sonoros procedentes de los barrios prehispánicos de México-Tlatelolco. ¿Sonido humanamente organizado?. (Tesis de licenciatura en arqueología, ENAH 2017).

Juan Manuel Bejarano Gónzalez. Inventario razonado de instrumentos musicales de la américa prehispánica en dos colecciones de la ciudad de Valladolid. (Trabajo de fin de grado en historia y ciencias de la música, Universidad de Valladolid, 2017).

Alejandro Eduardo Vega Pérez. Viento, sonido y agua, la trompeta de caracol en los códices prehispánicos. (Tesis de maestría en estudios mesoamericanos, UNAM, 2017).

Elías Morado. Toxochicaquiliz - Nuestra escucha florida: vocabulario musical en lengua náhuatl. (FINEO, 2019).

Santiago Sobrino Fernández. Estudio iconográfico, organológico y arqueoacústico de la colección privada de aerófonos San Jorge. (Tesis de licenciatura en arqueología, Universidad de Yucatán, 2020).

Se han mencionado hasta ahora solo publicaciones académicas con información bibliográfica, es importante hacer mención del trabajo de carácter no académico de constructores, músicos, coleccionistas e investigadores independientes, el cual aporta de manera importante al conocimiento y reconocimiento del pasado sonoro americano. Así también, es importante observar que los intentos por entender las expresiones sonoras desde una perspectiva que involucre el pensamiento y cosmogonía precolombinos son recientes y queda aún un largo camino por recorrer en el entendimiento de nuestra historia.

[1] Both, Arnd Adje. 2010. «Music-Archaeological Research on Pre-Columbian Music Cultures, 1880–192. » En The Historiography of Music in Global Perspective, editado por Sam Mirelman, 77-106. Piscataway New Jersey: Gorgias Press. [2] Dolinski, Eckehard. 2003. «Eduard Seler y Caecilie Seler-Sachs, fundadores alemanes de los estudios científicos precolombinos.» En Eduard y Caecilie Seler. Universidad Nacional Autónoma de México,Facultad de Filosofía y Letras, Instituto de Investigaciones Antropológicas, Instituto Nacional de Antropología e Historia, Instituto de Investigaciones Interculturales, Ediciones y Gráficos Eón. [3] Seler, Eduard. 1933. «Nota complementaria. - El huéhuetl de Malinalco.» Anales Del Instituto Nacional De Antropología E Historia 4 (8): 305–310. [4] Sol Tlachi, Carlomagno. 2011. «Rubén M. Campos y el contexto literario en la Ciudad de México.» Valenciana 4 (8): 95-116. [5] Meierovich, Clara. 1995. Vicente T. Mendoza, artista y primer folclorólogo musical. Ciudad de México: Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) Coordinación de Humanidades. [6] Rodríguez, Ana Mónica. 2006. «Recordarán hoy en la UNAM a Gabriel Saldívar.» La Jornada, 29 de octubre. https://www.jornada.com.mx/2006/10/29/index.php?section=cultura&article=a04n2cul. [7] Campos, Ruben M. 1928. El folklore y la música mexicana: investigación acerca de la cultura musical de México. Ciudad de México: Secretaría de Educación Pública SEP. [8] Mendoza, Vicente T. 2012. «Tres Instrumentos musicales prehispánicos.» Anales del Instituto De Investigaciones Estéticas 77. [9] Saldívar, Gabriel. 1934. Historia de la música en México (épocas precortesiana y colonial). Ciudad de México: Departamento de Bellas Artes, Secretaría de Educación Pública (SEP). [10] Ziehm, Elsa. 1977. «Samuel Martí.» Indiana 4: 303-308. [11] Santiago Sánchez, Gonzalo, Israel Gutierrez Barrios, y Velasco López Itzel. 2020. «Heterofonías del pasado en la Colección Samuel Martí.» Museo de la Culturas de Oaxaca. [12] Stevenson, Robert. 1952. Music in Mexico: A Historical Survey. Michigan: Universidad de Michigan. [13] Castellanos, Pablo. 1970. Horizontes de la música precortesiana. Ciudad de México: Fondo de Cultura Económica (FCE).


Fotografía J. Kerr.
Vaso K791. Archivo Kerr.